domingo, 18 de noviembre de 2007

De la segmentación a la hipersegmentación

La teoría de las diferencias individuales está en la base de las estrategias de segmentación del mercado, una estrategia que los actuales medios de comunicación permite llevar al paroxismo.

¿estarías dispuesto a que tus amigos de MySpace supiesen dónde y a qué precio has comprado tus zapatos? ¿Es una forma de compartir conocimientos - esta tienda está bien- o es un contrl excesivo de la intimidad?

Este anuncio es sólo para ti · ELPAÍS.com

Teoría de la diferencia individual. Conductismo

En la estela de las investigaciones obre la modificación de la conducta de Pavlov, se considera que "un anuncio efectivo debe ser capaz de manipular la respuesta a un estímulo (como ver la marca del producto) que inicialmente no provoca ningún sentimiento. El objetivo es entrenar a la gente para hacer las “falsas” conexiones entre emociones positivas (alegría o verse atractivo) y una marca particular de productos

FUENTE: Lotta Fredholm, periodista científica, en http://nobelprize.org/educational_games/medicine/pavlov/readmore.html

Rimas publicitarias clásicas

El modelo de aguja hipodérmica y la propaganda


El éxito de las mentiras de la propagande de guerra llevó a pensar en que los medios eran inmensamente poderosos, inoculando sus mensajes en una sociedad atomizada y pasiva.

Puedes ver posters de propaganda de la 1º Guerra Mundial en
www.firstworldwar.com/posters/

El cine tuvo una función propagandística de primer orden. Aquí, Chaplin invita a comprar bonos para luchar contra el malvado kaiser





Los chicos malos no escuchan jazz

Los géneros y los marcos son metarreglas que permiten comprender los mensajes. Los géneros musicales permiten conectar analíticamente texto y contexto.

Puedes leer mi artículo Los chicos malos no escuchan jazz, dedicado a los géneros musicales


Carod en Tengo una pregunta para usted

Situaciones de comunicación (J.B. Thompson) Casi interacción mediática. El emisor se dirige a una audiencia indeterminada. Pero Carod, al mostarse como un agresivo defensor del catalanismo, tiene claro que de entre la multitud que ve el programa está seleccionando al público cercano a sus posiciones políticas para mostrarse como un catalán duro en Madrid



El gol de Abreu

Funciones del lenguaje: Jakobson. Función expresiva

Patxi

Ruido: problema central de la comunicación en el modelo de Shannon y Weaver





martes, 30 de octubre de 2007

El Himno de Riego en la Copa Davis

El lenguaje es convencional. También las imágenes y los sonidos. Usar el material comunicativo de forma no convencional provoca conflictos.

Himno de Riego en Copa Davis

Seminario: Las “nuevas tecnologías de la comunicación y la información” como imaginario social.

Daniel H. Cabrera (danhcab@yahoo.es) Doctor en comunicación, Diploma de Estudios Avanzado en Filosofía, Magíster en Sociosemiótica. Ha dado clases de Teorías de la Comunicación y de Sociología en la Universidad Nacional de Córdoba y Universidad Siglo 21 de Argentina y en la Universidad de Navarra de España. Actualmente se desempeña como investigador de tiempo completo del Instituto de Filosofía de la Universidad Veracruzana de México. Ha publicado numerosos artículos referidos a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y a la teoría del imaginario social. Es autor del libro Lo tecnológico y lo imaginario. Las nuevas tecnologías como creencias y esperanzas colectivas, Editorial Biblos, Buenos Aires, 2006.


GUIÓN DEL SEMINARIO:

Teoría y análisis de las “nuevas tecnologías de la comunicación y la información” como imaginario social.

Objetivos:

Conocer el concepto y lo usos de “lo imaginario” en ciencias sociales con particular referencia al campo de la comunicación.

Reflexionar sobre las “nuevas tecnologías de la comunicación y la imaginación” desde una perspectiva crítica y creativa.

Contenidos


1.- Teorías de lo “lo imaginario”

1.1.- ¿Qué no es “imaginario”? ¿Ya no hay “ideologías”, ni “representaciones colectivas”? Usos y abusos en las ciencias sociales

1.2.- El imaginario social: campo interdisciplinario de investigación.


2.- Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información desde lo imaginario

2.1.- El tecnologismo: técnica, progreso y optimismo.

2.2.- El imaginario tecnocomunicacional: pancomunicación, tecnoinformación, orientación al futuro.


3.- Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información como imaginario

3.1.- Definir las “nuevas tecnologías”: imaginario, heterogeneidad y significación.

3.2.- El imaginario neotecnológico.

3.2.1.- Nuevas tecnologías como expectativas y anhelos: futuro, promesas, advenimiento, destino inevitable, banalización del presente.

3.2.2.- Nuevas tecnologías como institución: confianza, fe, mercado, el imperativo tecnológico, el don de la omnipotencia vs. la facilidad de los usos.

3.3.- Hermética y hermenéutica de las nuevas tecnologías.

De Platón a Matrix

¿Existe la realidad o es sólo una construcción en nuestra mente?
  • Realistas, idealistas, constructivistas
  • ¿Somos personajes de un juego, protagonistas de la ficción de otros?
Matrix


El show de Truman

Peras y manzanas

Lakatos:

Ningún enunciado se puede probar mediante un experimento: son verdades de diferente naturaleza

  • No se pueden sumar pesetas y peras
  • O peras y manzanas




A más Popper menos Kuhn




Publicado en El País, miércoles 20 de febrero de 2002

CIRCUITO CIENTÍFICO | JORGE WAGENSBERG

Y o existo. La realidad existe. Y (la realidad) es (para mí) inteligible. Y objetiva. La ciencia es una representación mental, objetiva e inteligible de la realidad. O sea: en el bosque los árboles se caen aunque no haya testigos y con independencia del humor de un eventual observador o pensador presente o ausente. La ciencia es una construcción universal. Eso, dicen los filósofos, se llama realismo científico. Eso, dirían los lectores de Popper, es Popper.

Yo, digamos, existo. Y la realidad que existe es la mía, la que yo percibo, la que yo comprendo. La ciencia es una representación mental subjetiva cuya inteligibilidad depende de mi momento como individuo dentro de la historia de mi comunidad. O sea: un árbol que se cae en un bosque, no sólo se cae en un bosque, también se cae dentro de un paradigma, es decir, se cae según una particular manera de mirar y de interpretar. La ciencia es una construcción social. Eso, dicen los filósofos, se llama idealismo científico. Eso, dirían los lectores de Kuhn, es Kuhn.

¿En qué quedamos? ¿Cómo es la ciencia? ¿Popperiana o kuhniana? En su último libro El misterio de los misterios, el filósofo Michael Ruse se plantea este mismo dilema en el evolucionismo biológico. ¿Es el darwinismo una teoría realista o una metáfora idealista? Ruse está a punto de responder en cada página, pero no llega a hacerlo. Su conclusión, después de hacer desfilar a todos los protagonistas desde Erasmus Darwin (abuelo de Charles) hasta los líderes actuales de opinión como Gould, Lewontin, Wilson, Dawkins o Wilson, es que hay tantas razones a favor de Popper como de Kuhn. Interesantísima confusión. Creo saber lo que ocurre.

La física puede ser más objetiva e inteligible que la biología, la biología que la psicología y la psicología que la sociología. Por eso mismo la sociología contiene más ideología que la física. Pero un físico y un sociólogo pueden ser igualmente científicos si ambos apuran sus grados de objetividad e inteligibilidad al máximo, aunque tales grados sean lógicamente diferentes. Y lo mismo ocurre con diferentes cuestiones dentro de una misma disciplina; compárese, por ejemplo, la genética con la taxonomía zoológica y ésta con la etología.

El científico, en su proceso de construir conocimiento científico debe ser, por oficio, tan objetivo y tan inteligible como sea posible, dada la complejidad de la realidad que pretende estudiar y dadas las condiciones de su investigación. Hasta aquí es Popper. Pero nadie es perfecto. La objetividad y la inteligibilidad siempre tienen un límite, un límite más allá del cual el método científico rueda en el vacío, un vacío que hay que rellenar con ideología. A partir de aquí es Kuhn. Popper es portador de la buena noticia en ciencia, Popper mide el grado de éxito del método. Kuhn es la mala noticia y mide el fracaso de la empresa científica. Hay pues una especie de ecuación que creo que disipa las brumas de la confusión sobre el carácter popperiano o kuhniano de la ciencia. Sería algo así como: Popper más Kuhn igual a constante. Es decir, en cada ciencia, disciplina científica, tema o cuestión se puede enunciar que cuanto más Popper, menos Kuhn. Y viceversa.

En definitiva y en esencia: Popper, como buen filósofo de la ciencia, dice cómo la ciencia debe ser y por ello hay que pensar en Popper mientras se hace ciencia; Kuhn, como buen historiador de la ciencia, dice cómo la ciencia es y por ello hay que pensar en Kuhn cuando la ciencia está hecha. Popper es prescripción, Kuhn es descripción.

La cultura nacirema

Horace Miner, 1956


La cultura se caracteriza por poseer una economía de mercado altamente evolucionada que se ha desarrollado en un rico entorno natural. Si bien una buena parte del tiempo de los nacirema se dedica a actividades económicas, una gran parte de los frutos de tales trabajos y una considerable parte del día se destina a una actividad ritual. El centro de esa actividad es el cuerpo humano, cuya apariencia y salud resultan ser una preocupación crucial de las creencias de las gentes del tal cultura. Aunque la preocupación corporal no es, naturalmente, algo insólito, sus aspectos ceremoniales y las ideas relacionadas con ella la convierten en algo único.

La creencia fundamental, subyacente a la totalidad del sistema, parece ser que el cuerpo humano es repugnante y que su tendencia natural sería la de la debilidad y la enfermedad. Aprisionado por ese cuerpo, la única esperanza del ser humano es evitar la aparición de las mencionadas características mediante poderosas influencias rituales y ceremoniales. Cada vivienda cuenta con una o varias salas/santuarios dedicadas a ese propósito. Los individuos más poderosos de la sociedad gozan de varios altares en los recintos dedicados a la función de santuario.

Aunque cada familia dispone de al menos uno de tales santuarios, los rituales asociados con el lugar no constituyen ceremonias familiares; son, por el contrario, secretos, individuales y privados. Por lo general, los ritos sólo se discuten con los niños y niñas y sólo durante el período en que se inician a esos misterios. Pese a todo, pude establecer suficiente comunicación con los nativos como para poder inspeccionar tales santuarios y para que me describieran los rituales en cuestión.

El elemento fundamental del santuario es una caja o arcón adosada a la pared; en ella se guardan diversas pociones mágicas y hechizos sin los cuales los nativos serían incapaces de vivir. Tales preparados son suministrados por una variedad de especialistas prácticos. De entre ellos, los más poderosos son los hombres-medicina; su ayuda debe ser recompensada con importantes ofrendas. Sin embargo, los hombres-medicina no proporcionan directamente las pociones curativas a sus clientes, sino que deciden qué ingredientes deben contener y los escriben en un lenguaje antiguo y secreto. Tal lenguaje y los correspondientes escritos sólo pueden ser descifrados por los hombres-medicina y por sus herboristas; estos últimos son los encargados, tras la entrega de otro importante regalo, de proporcionar el hechizo preciso.

Tras haberlo utilizado, el hechizo no se tira, sino que se guarda en la caja de los hechizos situada en el santuario familiar. Habida cuenta de que los materiales mágicos en cuestión son específicos para ciertas enfermedades y puesto que las enfermedades reales o imaginarias de los nacirema son numerosas, la caja de los hechizos acostumbra a estar repleta hasta rebosar.

Los paquetes mágicos son tan abundantes que los naciremas suelen olvidar cuales eran sus usos y finalidades y temen usarlos nuevamente. Puesto que los nativos fueron muy imprecisos en este punto, lo único que podemos suponer es que el hecho de guardar todos los productos mágicos antiguos está relacionado con la creencia de que su presencia en la caja de los hechizos, protegerá de algún modo al adorador.



El texto está completo on-line, pero en ingles, pinchando
aquí

Las preguntas de la actividad fueron:
  • Quien es Horace Miner?
  • Por qué razón ha conocido a los nacirema?
  • Dónde viven y qué tipo de cultura son
  • En que se diferencian nuestra cultura y forma de vida y la suya
Ideas básicas desarrolladas después del debate

  • Los significados están insertos en marcos culturales

Puedes saber más sobre Horace Miner y los Nacirema en Wikipedia (de nuevo, en inglés)

domingo, 7 de octubre de 2007

Los justos

Una historia de Hernán Casciari en Orsai, que explica brillantemente y con sensibilidad las dinámicas de la sociedad de la información y el valor de las personas activas

Los miércoles a las nueve de la noche, hora de Nueva York, la cadena norteamericana ABC emite una serie de televisión que me gusta. A esa misma hora un mexicano llamado Elías, dueño de un vivero en Veracruz, la está grabando directamente a su disco rígido, y tan pronto como acabe subirá el archivo a Internet, sin cobrar un centavo por la molestia. Tiene esta costumbre, dice, porque le gusta la serie y sabe que hay personas en otras partes del mundo que están esperando por verla. Lo hace con dedicación, del mismo modo que trasplanta las gardenias de su jardín para que se reproduzca la belleza.

A las once de la noche de ese mismo miércoles, Erica, una violinista canadiense de venticuatro años que ama la música clásica, baja a su disco rígido la copia de Elías y desgraba uno a uno los diálogos para que los fanáticos sordomudos de la serie puedan disfrutarla; distribuye esos subtítulos en un foro tan rápido como puede. No cobra por ello ni le interesa el argumento: lo hace porque su hermano Paul nació sordo y es fanático de la serie, o quizás porque sabe que hay otra mucha gente sorda, además de su hermano, que no puede oír música y debe contentarse con ver la televisión.

A las 3:35 de la madrugada del jueves, hora venezolana, Javier baja en Caracas la serie que grabó Elías y el archivo de texto que redactó y sincronizó Erica. Javier podría ver el capítulo en idioma original, porque conoce el inglés a la perfección, pero antes necesita traducirlo: siente un placer extraño al descubrir nuevas etimologías, pero más que nada le place compartir aquello que le interesa. Para no perder tiempo, Javier divide el texto anglosajón en ocho bloques de tamaños parecidos, y distribuye por mail siete de ellos, quedándose con el primero.

Inmediatamente le llega el segundo bloque a Carlos y Juan Cruz, dos empleados nocturnos de un Blockbuster boneaerense que suelen matar el tiempo jugando al ajedrez, pero que ocupan los miércoles a la madrugada en traducir una parte de la serie, porque ambos estudian inglés para dejar de ser empleados nocturnos, y también porque no se pierden jamás un capítulo.

El tercer bloque de texto lo está esperando Charo, una ceramista de Alicante que está subyugada por la trama y necesita ver la serie con urgencia, sin esperar a que la televisión española la emita, tarde y mal doblada, cincuenta años después. El cuarto bloque lo recibe María Luz, una tipógrafa rubia y alta que trabaja, también de noche, en un matutino de Cuba: María Luz deja por un momento de diseñar la portada del diario y se pone rápidamente a traducir lo que le toca. Dice que lo hace para practicar el idioma, ya que desea instalarse en Miami.

El quinto bloque viaja por mail hasta el ordenador de Raquel y José Luis, una pareja andaluza que vive de lo poco que le deja una librería en el centro de Sevilla. Llevan casados más de venticinco años, no han tenido hijos, y hasta hace poco traducían sonetos de Yeats con el único objeto de poder leerlos juntos, ella en un idioma, él en otro. Ahora, que se han conectado a Internet, descubrieron que además de buena poesía existe también la buena televisión.

El sexto bloque le llega a Ricardo, en Cuzco: Ricardo es un homosexual solitario —y muchas noches deprimido— que traduce frenéticamente mientras hace dormir a su gato Ezequiel. El séptimo lo recibe Patrick, un inglés con cara de bueno que viajó a Costa Rica para perfeccionar su español, lo desvalijó una pandilla casi al bajar del avión pero igual se enamoró del país y se quedó a vivir allí. Y el octavo bloque le llega, al mismo tiempo que a todos, a Ashley, una chica sudafricana de madre uruguaya que es fanática de la serie porque le recuerda (y no se equivoca) a su libro favorito: La Isla del Tesoro.

Los ocho, que jamás se han visto las caras ni tienen más puntos en común que ser fanáticos de una serie de la televisión o de un idioma que no es el materno, traducen al castellano el bloque de texto que le corresponde a cada uno. Tardan aproximadamente dos horas en hacer su parte del trabajo, y dos horas más en discutir la exactitud de determinados pasajes de la traducción; después Javier, el primero, coordina la unificación y el envío a La Red. Ninguno de los ocho cobra dinero para hacer este trabajo semanal: para algunos es una buena forma de practicar inglés, para otros es una manera natural de compartir un gusto.

A esa misma hora Fabio, un adolescente a destiempo que vive en Rosario, a costas de sus padres a pesar de sus 23 años, encuentra por fin en el e-mule la traducción al castellano del texto. Con un programa incrusta los subtítulos al video original, desesperado por mirar el capítulo de la serie. A veces su madre lo interrumpe en mitad de la noche:

—¿Todavía estás ahí metido en Internet, Fabio? ¿Cuándo vas a hacer algo por los demás, o te pensás que todo empieza y termina en vos?

—Tenés razón mamá, ahora mismo apago —dice él, pero antes de irse a dormir coloca el archivo subtitulado en su carpeta de compartidos para que cualquiera, desde cualquier máquina, desde cualquier lugar del mundo, pueda bajarlo. Fabio jamás olvida ese detalle.

Los jueves suelo levantarme a las once de la mañana, casi a la misma hora en que Fabio, a quien no conozco, se ha ido a dormir en Rosario. Mientras me preparo el mate y reviso el correo, busco en Internet si ya está la versión original con subtítulos en español de mi serie preferida, que emitió ocho horas antes la cadena ABC en Estados Unidos. Siempre (nunca ha fallado) encuentro una versión flamante y me paso todo el resto de la mañana bajándola lentamente a mi disco rígido, para poder ver el capítulo en la tele después de almorzar. Mientras espero, escribo un cuento o un artículo para Orsai: lo hago porque me resulta placentero escribir, y porque quizás haya gente, en alguna parte, esperando que lo haga.

El artículo de este jueves habla de Internet. Dice, palabras más, palabras menos, algo que hace venticinco años dijo Borges mucho mejor que yo, en un poema maravilloso que se llama Los Justos:

"Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."

Bienvenidos a la asignatura

Bienvenidos a la asignatura de Teoría de la Información de 2º de Publicidad en la UCM.

En este blog iré colgando materiales audiovisuales y de lectura para apoyar la asignatura.

En breve estará también disponible el programa, con los objetivos, metodología, temas, método de evaluación y bibliografía

Espero que la asignatura nos proporcione a todos conocimientos útiles para pensar la sociedad de la información y el rol de la comunicación en nuestros tiempos.

No olvides aportar comentarios y sugerir materiales si crees que son de interés.